Ballet y embarazo

Publicado hace 3 mins por Body Ballet

Para todas las bailarinas que han sido mamas y todas las mujeres que, tras su maternidad, desean regresar a las clases de Body Ballet® Reciclaje.

Cómo recuperar la talla y volver a bailar tras el embarazo.

Para todas las bailarinas que han sido mamas y todas las mujeres que, tras su maternidad, desean regresar a las clases de Body Ballet®.

Los embarazos cambian el cuerpo de la mujer. Los transforman por completo. “Los órganos que se han desplazado para albergar al bebé tardan en recolocarse completamente unos dos años, aunque a partir del año se encuentran prácticamente recolocados”, nos explica la doctora Marisol Martínez García, miembro de la Agrupación Ginecológica Española.

Pero la realidad es que con tiempo, mucho esfuerzo y la consabida fórmula dieta-deporte-tratamientos estéticos, es posible volver a estar en forma.

Antes de empezar las clases de ballet es importante saber que necesitarás ser constante y dedicarle suficiente tiempo a tu recuperación. No hay “clases milagrosas” con las que se consigan resultados en un mes. “Todo depende de cómo se encuentre la madre, pero consideramos que son necesarios como mínimo dos meses de tratamiento con dos sesiones semanales para ver resultados”, nos explican las expertas de la Unidad de Postparto de Felicidad Carrera.

De la misma manera que hay que esperar para empezar a practicar ejercicio tras el parto, también hay que ser prudentes a la hora de iniciar ejercicios. Pero no tanto como pensábamos.

Tal y como nos confirman las expertas de Felicidad Carrera, cuando se trata de un parto natural se puede empezar, incluso, una semana después, eso sí, evitando la zona del abdomen –“Habría que esperar unos 30 días para tratar esta zona”– y centrándose sólo en piernas, glúteos, brazos, flancos, rodillas y caderas. Si el parto ha sido cesárea, hay que esperar entonces unos tres meses para tratar la zona abdominal.

Seamos francos. De poco vale invertir tiempo y dinero en tratamientos para recuperar la talla si no los acompañamos de dieta y ejercicio. Porque los tratamientos ayudan a la eliminación de grasa y a recuperar la tonicidad y firmeza, pero para lograr bajar el índice de grasa corporal (normalmente muy elevado tras dar a luz) es necesario llevar a cabo una dieta.

Aunque los problemas que más preocupan a una mujer tras un embarazo suelen ser la celulitis, la grasa localizada, la flacidez y los kilos de más, es fundamental empezar atacando uno de los problemas fundamentales y universales de cualquier recién estrenada mamá: la retención de líquidos, provocada, tal y como nos explica la doctora Martínez, por el estado hormonal. Y más cuando se está en periodo de lactancia. “La prolactina es secretada por una glándula de la base del cerebro denominada hipófisis. Su acción principal consiste en estimular en la mujer la formación de calostro y caseína para la lactancia materna. También tiene otras acciones como la de favorecer la retención de agua y sodio en el organismo. De ahí la retención”, explica la doctora. Por eso a la hora de empezar un tratamiento estético hay que comenzar con equipos drenantes y después aplicar máquinas reductoras y moldeadoras para trabajar las zonas localizadas. Fuente VOGUE España.

Se trata de saber elegir el momento y de saber elegir las opciones más eficaces. Y de aclarar ciertos mitos que, en ocasiones, retrasan la puesta en marcha de nuestro objetivo.

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