El legado femenino de Geeta S. Iyengar (1944-2018).

Geeta Iyengar sabía que los efectos del yoga en la mujer son distintos a los de los hombres y fue la primera en escribir de manera seria sobre el tema.

El 16 de diciembre de 2018 esta Maestra, hija mayor de Yogacharya B.K.S. Iyengar, creador del método del mismo nombre, uno de los más populares en Occidente, trascendió el plano físico a los 74 años de un repentino infarto al miocardio.

Derivada del Hatha Yoga, la escuela Iyengar pone énfasis en la alineación: “Si nuestros músculos están alineados a la hora de hacer la asana, todo nuestro sistema lo estará, creando un equilibro entre cuerpo y mente”. Aunque se dice que Geetaji, como le conocían sus alumnos cariñosamente, aprendió yoga observando a su padre, ella decía que en realidad lo había aprendido de su madre.

Geetaji aseguraba que no existe la postura final (Especial). Fuente Internet.

“He dicho otras veces que aprendí yoga de mi madre, pero no en el sentido en el que todos entienden el yoga. Es la filosofía de vida y conducta que aprendí de ella. Los principios de tolerancia, magnanimidad, compasión y sentido de sacrificio son todos importantes para el yoga. Esto es lo que aprendí de ella” – Greta Iyengar.

Así, esta yoguini conocía bien sobre la esencia femenina y eso la llevó a escribir el libro Yoga para la mujer cuyo propósito “es ayudar a todas aquellas mujeres que se encuentran bajo constantes presiones físicas, emotivas y mentales”. La autora sostenía que el sosiego y la salud pueden alcanzarse con la ayuda del yoga, sin necesidad de fármacos. Y es que el yoga es capaz “de tranquilizarnos; luego, de despertar la mente; por último, prepara el camino para el reposo espiritual”.

Los beneficios sanadores de esta práctica los comprobó en carne propia. Su niñez transcurrió lidiando a la enfermedad, igual que su padre. De muy pequeña le fue diagnosticada una grave inflamación renal. Su familia entonces no podía pagar médicos ni medicinas; entonces, su padre le dijo que practicara yoga y gradualmente mejoró sin el medicamento.

En una entrevista ella describió el yoga como «un elixir de vida para mí».

Cuentan que Geeta enseñó su primera clase a los 13 años y desde la jubilación de su padre en 1984 fue co-directora del Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute. Licenciada en filosofía, su conocimiento en medicina ayurvédica, unido a su experiencia en el yoga, la convirtieron en una reconocida y respetada maestra: “Necesitas permanecer en la postura el tiempo necesario para suavizar y ablandar cada uno de tus límites. Mantén la posición y espera a que la señal interna te indique que es el momento de salir de la asana. No existe la postura final. Siempre aparecen nuevos límites»-  Greta Iyengar.

Sus excepcionales enseñanzas han ayudado a muchas mujeres en embarazos difíciles y depresiones menopáusicas. Enseñó regularmente en el RIMYI y fue invitada como profesora en numerosas convenciones en los EE.UU., Canadá, Australia y Europa. «Me enorgullece ser una yogui gorda» decía Geeta Iyengar.

Enseñando

Iyengar adaptó el método de yoga de su padre a los requisitos específicos de las mujeres. Se dan asanas, pranayama y secuencias específicas para las diferentes etapas de la vida de una mujer, incluidas la menstruación, el embarazo, el posparto y la menopausia.

Al igual que su padre, Iyengar explica cómo se utiliza el yoga como método para unificar cuerpo y mente, y fortalecer el sistema respiratorio, circulatorio, nervioso, músculos, epidermis y mente. Además de enseñar en RIMYI, Iyengar viajó periódicamente por todo el mundo para continuar con el linaje de Iyengar Yoga.  Formó profesores de yoga en todo el mundo.

Características del Yoga IYENGAR®

  • El Yoga IYENGAR® puede ser practicado por todos.
  • El énfasis del método recae en la intensidad con que la mente se implica en la práctica de posturas (āsana), regulación de la respiración (prāṇāyāma) e interiorización de los sentidos (pratyāhāra), como medio de transformación de la consciencia.
  • El uso de soportes diseñados por B.K.S. Iyengar, tales como aparatos de madera, cinturones y cuerdas, ayudan al practicante a conseguir un mayor beneficio y perfección en las posturas, y posibilitan que personas con dificultades puedan realizarlas.
  • El aspecto de secuenciación, que permite al practicante conocer el orden y el tiempo de permanencia correctos en āsana y prāṇāyāma.

Publicaciones

  • Iyengar, Geeta. Yoga: una joya para las mujeres , 2002.
  • Iyengar, Geeta. Yoga en acción – Curso preliminar , 2000.
  • Iyengar, Geeta. Yoga en acción – Curso intermedio-I , 2013.
  • Clennell, Bobby; Iyengar, Geeta. El libro de yoga para mujeres: asana y pranayama para todas las fases del ciclo menstrual , 2007.
  • Iyengar, Geeta. Yoga Iyengar para la maternidad: práctica segura para futuras madres y nuevas madres , 2010.

Geeta ​fue una maestra de yoga india, célebre con su yoga avanzado para la salud de las mujeres.